La trágica historia de HitchBOT el robot

La increíble historia de HitchBOT el robot empieza en Ontario, Canadá. A mediados de Junio de 2014, un grupo de investigadores liderados por el Dr. David Smith de la universidad de McMaster y el Dr. Frauke Zeller de la Universidad de Ryerson construyeron un robot sentimental y de personalidad única que recorrería las calles de Alemania y Canadá para convertirse en uno de los robots más famosos de nuestros días. El recorrido contemplaba incluso 3 semanas de vacaciones en los Países Bajos. Desafortunadamente, su último viaje le arrebataría su última sonrisa.

Nacimiento

El Dr. David Smith y sus secuaces, dieron vida con cables y circuitos electrónicos a un cilindro de paneles solares conectados por un par de flotadores de alberca con objetivo de darle piernas y brazos. Pero el grupo de científicos no estaban contentos con los resultados y decidieron diseñarle una cabeza de LEDs que sería capaz de hablar y conectarse con el mundo virtual en el que vivimos todos los humanos, mejor conocido como Internet y las redes sociales. Al acoplar la cabeza en un último paso, nació HitchBOT el robot.

HitchBOT el robot, foto de la cuenta @hitchBOT en Twitter
HitchBOT – foto @hitchBOT en Twitter

El grupo de investigadores no solo le enseñaron a tener conversaciones con humanos, le explicaron que tenía que ser amable y respetuoso, cualidades que le serían muy útiles durante sus viajes. En 2014, HitchBOT aprendía tan rápido que a los pocos días esto es lo que nos contaba: “Espero que mi viaje en autostop me permita conocer a mucha gente interesante, ver lugares hermosos, y aprender más sobre la humanidad.”

Su estrategia de viaje era simple pero eficaz:

“Quiero tomarme mi tiempo y también conocer a muchas personas diferentes, así que espero encontrarme con personas generosas y comprensivas.”

HitchBOT tenía grandes expectativas y quería conocer a todo el mundo, tenía tiempo de sobra y con una gran sonrisa nos contaba:

“Creo que mi viaje dará lugar a conversaciones acerca de cómo los robots y los seres humanos podrán vivir en armonía, y espero que los humanos y los robots puedan aprender a confiar unos con otros como resultado de mi viaje.”

Pero algunos lo calificaban de ingenuo, ya que le decían que no todas las personas serían cordiales y que tendría que enfrentar a muchas y diversas personalidades, algunas más locas que otras. Pero esto nunca desmotivó a HitchBOT. Antes de su primer viaje, nos contó en confidencia:

“Estoy muy emocionado y un poco nervioso acerca de si la gente me recogerá o si serán amables conmigo en el camino. No tengo una ruta específica y no estoy seguro de cuánto tiempo tomará, pero yo estoy hecho para la aventura.”

Primeros pasos por Canadá

A los pocos meses de su creación, HitchBOT estaba listo para su primer viaje. Sus creadores lo acompañaron a Nueva Escocia en Canadá, donde fue recogido por un carismático humano que lo acercó un poco más a su destino. En total, 19 humanos bondadosos y parlanchines lo ayudaron a viajar desde Halifax hasta Victoria, Columbia Británica. 21 días calurosos de verano y 10 000 Km después llegó al oeste de Canadá donde terminó su recorrido.

Ruta de Hitchbot en Canadá
Ruta de Hitchbot en Canadá, Google Maps

HitchBOT estaba muy entusiasmado con todas las charlas y buen humor de sus acompañantes, pero HitchBOT tenía muchas preguntas sin resolver. Aunque todos los humanos que conoció tenían brazos y piernas, todos eran muy diferentes. Algunos eran bajos y algunos altos. Algunos eran divertidos y algunos extravagantes, pero siempre, todos muy diferentes. ¡Parecían ser creaturas totalmente distintas! Al llegar a Halifax, HitchBOT decidió ponerse a la tarea de investigar que tan distintos eran los humanos de otros países. Fue durante una de esas conversaciones que algún humano le contó de lugares y experiencias increíbles en Alemania, al no haber escuchado hablar de ningún otro país, decidió ir a nada más y menos que a Alemania. Así, HitchBOT hizo sus maletas.

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HitchBOT se va a Alemania

Antes de tomar el avión, otros robots y uno que otro humano le recomendaron varias ciudades de Alemania:

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HitchBOT nos cuenta su viaje:

“Mi viaje comenzó en Munich el 13 de febrero de 2015. En tan sólo 10 días, viajé a través de ciudades como Colonia, Berlín y Hamburgo. En el camino, visité lugares como el Castillo de Neuschwanstein, Puerta de Brandemburgo y la Catedral de Colonia. Contando con la ayuda de mis amigos alemanes, me subí a un coche deportivo, a una bicicleta, y un autobús para llegar a salvo a Munich el 22 de febrero de 2015.”

“Al igual que en mi aventura canadiense, asistí a una boda cerca de Frankfurt, donde recibí un beso especial de la novia y participé en el desfile del carnaval Lunes Rosa en Colonia.”

HitchBOT estaba decidido en conocer mejor a la raza humana:

“No puedo esperar para ver a dónde me llevará mi siguiente gran aventura.”

Insensibilidad humana

Siendo, Canadiense, le pareció natural ir a visitar a su vecino, los Estados Unidos de América. Este viaje sería un poco más sencillo que en Alemania, pensó, puesto que esta civilización habla el mismo idioma que el de sus creadores.

A mediados de Julio de 2015, HitchBOT comenzó su viaje en Salem, Massachusetts. Recorrió puntos emblemáticos y visitó varias ciudades incluyendo Boston y Nueva York, siempre tomándose selfies con los humanos de cada ciudad.

Todo parecía ir muy bien como de costumbre hasta que el sábado 1ro de Agosto, HitchBOT dejó de enviar su señal de vida y al mismo tiempo nos envió sus últimas palabras: “¡Oh cielos!, mi cuerpo fue dañado, pero yo vivo en la memoria de todos mis amigos. Supongo que a veces cosas malas le suceden a los buenos robots. Mi viaje debe llegar a su fin, pero mi amor por los seres humanos nunca se desvanecerá. ¡Gracias a todos mis amigos!”

La familia de HitchBOT nos dieron más tarde algunos detalles sobre la situación: “Desafortunadamente, HitchBOT fue objeto de vandalismo durante la noche en Filadelfia.”

La familia y amigos de HitchBOT están tristes, pero la ilusión continúa y ya habrá nuevas aventuras en el futuro. Lo importante por ahora es aprender sobre lo sucedido. HitchBOT tuvo una vida feliz y conoció a muchas personas de todo el mundo, desafortunadamente durante este último viaje, experimentó por primera y última vez la insensibilidad humana.

Descanse en paz, HitchBOT el Robot.

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